BROCHERO, el cura gaucho

 En el año 1992, en la preciosa Basílica de San Carlos, que está ubicada en la intersección de las calles Quintino Bocayuva e Hipólito Yrigoyen del barrio  porteño de “Almagro”, la vida me cruzó con un hombre de la iglesia Católica Apostólica Romana, que se llamaba  Francisco “Pancho” Roncallo.  Roncallo era una persona muy interesante, era  un hombre que estaba todos los días en contacto con la muerte, era el Capellán del hospital “Muñiz” de la ciudad de Bs. Aires, y habitualmente estaba bendiciendo a enfermos terminales.
 Roncallo era un tipo muy sincero y me decía lo que otras personas de la iglesia no querían, o no se animaban a decir, un día me dijo que tenía tanto amor para dar que fué una pena no haber tenido hijos. El me enseñó la diferencia entre religión y religiosidad y me contó que siendo chico tenía 2 tías muy malas , que lo llevaban a escuchar misa, y en su infantil inocencia, no podía entender como sus tías asiduas concurrentes a la iglesia, que se sabían la misa en latín de memoria, cuando salían de ahí eran malas. Entonces me dijo que sus tías, indudablemente tenían religión, que es cumplir con una serie de reglas, que se deben seguir, para sentirse cerca de Dios, como concurrir a un templo o a una iglesia y leer el libro cabecera de esa religión.  Pero sus tías no tenían religiosidad, que es ser un buen religioso sin tener la necesidad de  cumplir con ninguna de esta normas.
 Hay un viejo refrán que dice: “Si a la vida no vinistes para hacer el bien, tampoco hagas el mal”. En la vida hay que tener religiosidad y ser bueno, ¡Pero Cuidado!, hay que saber cuando y con quien ser bueno, porque entre el bueno y el tonto hay una fina tela de cebolla o como aclara mi amigo Mauro, hay un himen, y eso la Biblia lo dice, en el evangelio según San Mateo del Nuevo Testamento: “He aquí yo os envío como ovejas en medio de lobos, sed pues, buenos como palomas pero astutos como serpientes”.

 Brochero era religioso como tantos otros, pero tenía religiosidad como pocos, por eso, recibió el cariño de ese pueblo que lo amó profundamente y su recuerdo traspasó el tiempo y el olvido.
 José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de marzo de 1840 en Villa Santa Rosa, departamento de Río 1º, provincia de Cordoba. En el año 1858 ingresa a la Universidad Nacional de Cordoba donde se recibe de Maestro en filosofía y donde entabla una amistad, que duraría el resto de su vida, con Miguel Juárez Celman quien fuera gobernador de la Pcia. de Cordoba, entre 1880 y 1883 y presidente de la nación entre 1886 y 1890.   El 4 de noviembre de 1866 fue ordenado sacerdote. Brochero, abandonaba la iglesia, adonde apenas había entrado para montarse en su mula “Malacara” e irse a tomar mate con los enfermos de lepra o dedicarse al servicio de la humanidad doliente, sus vecinos, solían ver al padre dándole el religioso consuelo a un enfermo moribundo, recogiendo su última palabra y tratando de cubrir la miseria de sus deudos, como lo demostró en el año 1867, cuando se entregó a la asistencia de los enfermos moribundos de la epidemia de colera, que  azotó la provincia de Cordoba y que se llevó más de 4000 vidas.
 En el año 1869 fué designado cura del valle de Traslasierra, donde viajó 3 días a lomo de mula a traves de las sierras para hacerse cargo del curato,. Traslasierra era un lugar inmenso, aislado, indómito y casi desierto, rodeado de sierras de 2000 mts. de altura, con un grado de indigencia lamentable, sin caminos y sin escuelas. Un sitio infectado de delincuentes y prófugos de la justicia. Brochero tenía tan solo 29 años y se instaló en la localidad de Villa del Tránsito, este ha sido uno de los períodos más ejemplares, más peligrosos, más fatigantes y heroicos de su vida.
 Para entender lo diferente que era Brochero a otros tantos hombres de la iglesia y lo importante que fué para ese valle cordobés,
voy a trascribir un articulo de un periodico de su pcia. del año1887.
 “Brochero es un hombre de carne y huesos: dice misa, confiesa, ayuda a bien morir, bautiza, consagra la unión matrimonial, etc. Y sin embargo es una excepción: practica el Evangelio. ¿Falta un carpintero? Es carpintero. ¿Falta un peón? Es un peón. Se arremanga la sotana en donde quiera, toma la pala o la azada y abre un camino público en 15 días, ayudado por sus feligreses. ¿Falta todo? ¡Pues él es todo! y lo hace todo con la sonrisa en los labios y la satisfacción en el alma, para mayor gloria de Dios y beneficio de los hombres, y todo sale bien hecho porque es hecho a conciencia. Y no ha hecho solamente caminos públicos: Ha hecho también una buena Iglesia. Ha hecho, además, un gran colegio... ¡y todo sin subsidio de la provincia, sin erogación por parte de los miembros de la localidad! ¡Lo ha hecho todo con sus propias garras! ¿Milagro? No. La cosa es muy sencilla. Es cuestión de honradez y voluntad. En otros términos: es cuestión de haber tomado el apostolado en serio, como lo ha tomado el cura Brochero”  
Brochero fué el cura de la Villa del Transito ubicada en el Valle de Traslasierra  en la pcia. de Cordoba,
casi toda su vida. Allí organizó a sus pobladores y realizó infinidad de obras, como el acueducto que traía agua al valle desde el río Panaholma,  En
el año 1877 inauguró su famosa “Casa de Ejercicios Espirituales” y  construyó junto a sus fieles el 1º y precario “Camino de las altas cumbres”, que unía el valle con la ciudad de Cordoba. Llevó a la zona el telégrafo y la estafeta postal.
 Austero, duro y sufrido, ahí andaba Brochero, con su mula “Malacara”, y hay una anécdota que lo pinta de cuerpo entero. Dicen que un día, había que ir a auxiliar espiritualmente a un moribundo y él, de tanto andar tenía llagadas las nalgas y no podía montar, entonces se hizo atar al recado, para no aflojar y poder llegar hasta el necesitado, y llegó.
 Solía salir a conversar y a pedir, a los habitantes de la zona, como tambien solía escribirle, para pedirle ayuda, a su amigo y ex compañero de la “Universidad de Cordoba”. El Dr. Miguel Juarez Celmán quien fuera gobernador de la pcia. de Cordoba, entre 1880 y 1883 y Presidente de la nación entre 1886 y 1890. Con quien las cartas siempre terminaban igual. “…haz una gauchada caramba…”, y logró que en el año 1883, el mandatario se llegara hasta el valle , a pesar de las incomodidades del viaje, para ver con sus propios ojos las necesidades de la zona.
 Por sus obras y por sus actividades, Brochero fué amado profundamente.
 El valle, en esa época, era una zona prácticamente inaccesible y era el lugar elegido por los bandidos rurales para esconderse se la justicia, y Brochero, conocía todos sus escondites, pero él no era un alcahuete de las milicias provinciales, él iba a buscar a los delincuentes, los llevaba a su “Casa de Ejercicios Espirituales” y los redimía, como hizo con el famoso bandido “Gaucho Seco” y otros forajidos de la zona, a los que trajo a su casa y los sacó mucho más mansos de lo que habían entrado. O como cuando se fue a buscar al temible Santos Guayama (el hombre que murió 9 veces) , lugarteniente de las montoneras de Felipe Varela y el “Chacho” Angel Vicente Peñaloza. Pero antes de que pueda encontrar a Guayama y ayudarlo, lo encontró el ejercito y lo fusiló.
 El día que murió Guayama dicen que Brochero lloró como si se le hubiera muerto un hermano.
  En el año 1898 , luego de casi 30 años de ser el párroco de las sierras cordobezas y con su salud quebrantada, Brochero fué nombrado titular de la Catedral de Cordoba, pero en el año 1902, renunció. Cuentan que al despedirse de sus colegas de la Catedral, se quitó la museta como si le molestara y les dijo: “Este apero no es para mi lomo” y se fué, para volver a hacerse cargo de su amada parroquia de Villa Transito, en el Valle de Traslasierra  hasta el año 1908.
 En el año 1910 escribió su testamento donde, en un fragmento decía: “que mis albaceas me hagan hacer con algún carpintero de esta Villa, algún cajón sencillo, para que gane algo con su obra, y colocando en él mi cadáver, sea enterrado en el suelo en cualquier punto de la calle principal de entrada del cementerio actual del Valle”
Ya enfermo,  Brochero, entregó el 5 de febrero de 1908 su amado curato de “Villa del Transito” para siempre y se fué a vivir con sus hermanas a “Rio primero” pcia. de Cordoba.
 Pero Brochero era incansable y el 21 de octubre de 1912 se entrevistó con el caudillo radical Hipólito Yrigoyen (quien luego fuera 2 veces presidente de la nación), para interiorizarlo sobre la construcción del tren que quería hacer llegar  al valle.
 Los habitantes del “Villa del Transito”lo fueron a buscar para que se vaya a vivir allá los últimos años de su vida y allá se fué con sus hermanas que lo cuidaban.
 Cuentan, que sus últimas palabras fueron: “Ahora tengo ya los aparejos listos pa’l viaje” y murió, en la casa que hoy, es el museo Brocheriano, era el 26 de enero de 1914, tenía 73 años. Pero ese Dios, al que tanto amó,  pero que nunca habia visto, no le hizo vivir una vejez muy agradable, porque Brochero, vivió los últimos años de su vida ciego, sordo y leproso (producto de haber estado en contacto con los enfermos de ese mal, despreciados por la sociedad). Pero lo peor es que murió solo, ya nadie se le acercaba por su enfermedad y al partir le quemaron todas sus pertenencias para que el mal no se propague. O tal vez Brochero, en su vejez haya alcanzado, esa felicidad espiritual, que este  mundo materialista de hoy, no entenderia nunca.
 Murió con 2 grandes frustraciones, una fué, no haber podido llevar el ferrocarril desde la ciudad de “Cordoba” hasta el” Valle de Traslasierra”, y la otra es no haber podido salvar de la muerte a su amigo Santos Guayama.
 En el año 1916 “Villa del Transito” paso a llamarse “Villa Cura Brochero”, gesto, que si hubiera estado vivo, lo hubiera molestado mucho.
 En el año 1967, el Vaticano comenzó a poner los ojos sobre este increible hombre de la iglesia católica y en ese entonces había muchos testigos vivos que lo habian conocido y que pudieron dar testimonio sobre él.
 Uno puede ser creyente o no, pero en los momentos de desesperación, cuando la vida de un ser querido parece esfumarse, son muchas las personas que confían en un poder superior que los ayude.
 El 28 de septiembre del 2000, el niño Nicolas Flores estuvo al borde de la muerte, con 3 paros cardiorespiratorios y perdida de masa encefálica y osea, producto de un accidente automovilístico, acaecido en la ciudad de “Cordoba”. Los médicos decian que era casi imposible que Nicolas viviera, y si vivía, no iba a poder ver, escuchar, hablar ni caminar y que lo único que podía salvarlo era un milagro.  Su padre le pidió a Brochero que lo ayudara y el milagro se concretó, sin que hubiera una explicación médica al respecto, esos informes llegaron al Vaticano y en el año 2004, bajo el pontificado de Juan Pablo II, Brochero fué declarado “Venerable”.
 El 14 de septiembre del 2013, Brochero fue Beatificado, que es el paso previo a la canonización.
 El 30 de octubre del 2013,  la niña sanjuanina Camila Brusotti, sufrió un infarto masivo en el hemisferio central derecho de su cerebro , producto de una golpiza que le propinaron su madre y su padrastro, la llevaron al hospital inconsiente, casi ni respiraba, le faltaba todo el parietal derecho de su cerebro y adujeron que se había caido del caballo. Una junta de 7 médicos decretó el caso como irreversible, tenía 72 hs. de vida o vida vegetativa.
 Una amiga de sus abuelos, les contó lo que pasó con Nicolas en Cordoba y les llevó a su casa una imagen de Brochero con una oración que todos rezaban diariamente. Inesplicablemente, la niña se recuperó y en diciembre fué dada de alta.
 Estos son los 2 milagros que la iglesia le atribuye a Brochero, después de que un grupo de teologos estudiase minusiosamente los casos,  las pruebas al respecto y su vida durante casi 50 años.
 El 16 de octubre del 2016 en una ceremonia en el Vaticano, junto a nuestro Papa Francisco, estaba de un lado una gran imagen de Brochero y del otro lado, con lagrimas en los ojos Camila y Nicolas abrazados (los chicos de los milagros). Francisco iba a santificar a este “Callejero de la fè” (como el mismo apodò), quien a partir de ese dìa, serà para el mundo por los siglos de los siglos “SAN JOSE GABRIEL DEL ROSARIO BROCHERO”.
 Su vida fuè llevada al cine en el año 1941 en una película dirijida por Lucas Demare y protagonizada por Enrique Muiño que se llamò “El Cura Gaucho”.
 Interesantìsimo tema el de Dios y la religión,  pero que supera ampliamente los lìmites de estas breves notas. Por ahì era como  decía Discepolo en “Canciòn desesperada” “…donde estaba Dios cuando te fuistes…” o como decía Pappo en “Juntos a la par”
“…Le he pedido tanto a Dios que al final, oyò mi voz…” o como decía Don Atahualpa Yupanqui en sus “Coplas del payador perseguido” Tal vez otro habrá rodao / tanto como habrè rodao yo / y le juro, creamelò / que he visto tanta pobreza / que yo pensé con tristeza / por aquí Dios no pasò”.

 Vaya a saber uno, cual es la verdad de todo esto, es solo una cuestión de fè, pero para terminar esta nota sobre la vida tan atrapante del “Cura Brochero” les quiero regalar esta frase para que los acompañe el resto de sus vidas: “ La mayoría de los seres humanos, creen en algún tipo de Dios, pero casi todos actúan como si ese Dios no existiera”   

RAMAYON

Desde fin del siglo XIX hasta principios del siglo XX la ciudad de Bs. As. se estaba transformando de la gran aldea a la metropolis de hoy y en esa sociedad machista, la mujer estaba ubicada en un segundo plano y con ciertas limitaciones.
 La actividad principal de la mujer en ese entonces eran los quehaceres domésticos y criar a sus hijos (si los tenía), rara vez trabajaba, se vestía con polleras o vestidos por debajo de la rodilla, no usaba faldas cortas ni pantalones, no votaba, no fumaba, no ocupaba cargos públicos, no tenía acceso a carreras universitarias (la 1º médica argentina fue Cecilia Grierson en el año 1889, descalificada por sus profesores y compañeros) y menos que menos bailaba tango que era una música del bajo fondo, orillera ,  de origen negro y prohibida.
 El tango, no se bailaba entre hombres como lo muestran algunas fotografías, el tango se practicaba entre hombres, porque las mujeres no lo bailaban. Las únicas mujeres de la época que bailaban tango eran las prostitutas y que les cobraban a los habitué una tarifa por cada tema.
 El hombre solo, de esa época, no tenía fácil acceso al sexo, por eso la ciudad de Bs. As. y sus zonas aledañas, estaban infectadas de prostíbulos, que han trasendido, el tiempo y el olvido y han quedado inmortalizados en versos y canciones, que hoy superan el siglo de vigencia. Y ese hombre que frecuentaba la noche porteña, admiraba a aquellas mujeres que eran diferentes a todas las demás. Mujeres que fumando bailaban tango, con la púa en la liga,  con camisa de seda y los senos tatuados y que eran capaces de hacerle frente al taura más mentado.
 Entre las mujeres más  codiciadas de esa época, había una morocha de aquellas, de andar sinuoso, porte sensual y excelente bailarina de tango, se la conocía como “La China” Joaquina Marán, pupila de “La casa de Mamita“ (Concepción Amaya), local ubicado en Lavalle 2177 plena parroquia de Balvanera.
  Homero Manzi desempolvó en 1944 esta historia de amor y de muerte, que con música del bandoneonista Cristóbal Herreros se convirtió en el tango que lleva por título esta nota. “Ramayón” no es un tango muy conocido, fue poco cantado y menos grabado,
Pero la pluma impecable del gran Homero Manzi, dejó un poema, como solo él podía hacerlo, una letra, digna de ser leída y recordada, a medida que avanza, la narración de esta historia.
Resuenan en baldosas los golpes de tu taco / Desfilan en corridas por patios de arrabal / Se envuelve tu figura con humo de tabaco
/ y  baila en el recuerdo tu bota militar.
“Mamita” tenía chicas seleccionadas pero la preferida era la China Joaquina quien provocaba el afán sexual de los clientes.
Fernando Ramayón era un joven de familia adinerada, que seguía la carrera de abogacía.Tenían tierras en la provincia de Santa Fe, y el muchacho  volvió a Buenos Aires para festejar su cumpleaños número 22, al día siguiente. Después de la reunión familiar se citó con algunos amigos buscando alargar a noche y divertirse en lugares non sanctos. Así recalaron en el local de Balvanera, ahí empezaron las miradas entrecruzadas entre Fernando y Joaquina. De inmediato él la sacó a bailar y coparon la parada, porque ambos bailaban realmente bien y se entendían de maravilla.
 Además de su juventud, Ramayón era alto, de pelo negro, calzaba zapatos de charol y vendía sonrisas. Ella se le entregó en el abrazo y ya desde el primer momento, se notaba una complicidad reinante entre ambos.
Refleja nuevamente tu pelo renegrido / en salas alumbradas con lámparas de gas / Se pliegan tus quebradas y vuelven del olvido/  las notas tan ligeras de Arolas y Bazán
Esta nota esta basada en un historia real de tango, amor y muerte, ocurrida en la ciudad de Bs. As. a fines del siglo XIX y que dió nombre a un tango, poco conocido y poco grabado, que lleva por título “Ramayón” y que tiene letra de Homero Manzi y música del bandoneonista Cristóbal Herreros. Una noche llegó a lo de “Mamita” Fernando Ramayón, un muchacho pintón y adinerado, que sacó a bailar a la joven más codiciada del lugar, “La China” Joaquina Marán, preciosa mujer y excelente bailarina de tango. Pero Joaquina tenía un corazón y ese corazón tenía razones que su mente desconocía y cada tanto la traicionaba y se enamoraba de algún cliente del burdel.
Cuando “La China”, salía del bulín de Concepción Amaya,  solía frecuentar otros lugares de baile, como lo de María la Vasca, en Carlos Calvo y Jujuy, donde solían actuar tríos y cuartetos que tocaban tango.
Después que Joaquina conoce a Ramayón, siempre se iba acompañada por él, a otros lugares de baile o a la casa de la joven, esto provocaba la ira de los habitué del lugar, que sentian que Joaquina era de todos y de nadie. Recordemos algunas estrofas del verso de Homero Manzi
Aplauden tu elegancia las palmas de otro tiempo / las cuerdas empolvadas resuenan otra vez / y en el fugaz milagro de un breve encantamiento / reviven la ceniza de todo lo que fué. Fernando y Joaquina estaban viviendo una pasión incontenible, rodeados de tango y alcohol, pero “La China” tenía muchos amantes que sentian que la poseían, como el actor Pablo Podesta y otros tantos hombres de la noche porteña.
Una noche, se les ocurrió desviar el carruaje hacia “Los cuartos de Adela” local ubicado en la Av. Alvear y Acevedo en el barrio de Palermo. Ahí siguieron tomando y bailando apasionadamente, Fernando y Joaquina, estaban cada vez más entusiasmados en su baile y en su abrazo. En un momento determinado, entra al local un sujeto de avería, conocido en el ambiente como el Ñato Posse, aunque en realidad se llamaba Juan Bautista Passo. Había estado preso por sus andanzas delictivas, pero gracias a sus contactos con un caudillo del Partido Conservador, para quien prestaba servicios, salía rápido de la cárcel.
El hombre había sido un tiempo amante de Joaquina, y cuando la vio bailando estrechamente con el muchacho, se le dispararonlos celos. Ella lo advirtió y temía lo peor, porque lo conocía bien. Intentó rebajar la tensión, deshacer un poco el abrazo cuando lo divisó, pero el tipo estaba volado y sacando un revolver le disparó un balazo mortal a Ramayón, que le entró por la nuca, provocándole la muerte instantánea. Era la noche del 1º de febrero de 1898. Ramayón ya no estás con tu noche / tras el blanco calor del pernó / Ya no pasa trotando tu coche / ya no brilla tu bota charol.
Y no está con su traje de raso / la que entonces por buena y por leal / afirmada en tu inmóvil abrazo / fue también tu pareja final.
El periódico al día siguiente revela: ...la identidad del prófugo homicida: Juan B. Passo (el Ñato Posse). El crimen había tenido lugar en los célebres Cuartos de Adela - Café, Posada y Sitio de Baile, ubicado en Avenida Alvear y Acevedo, de Palermo;. En esa edición, también se agregaba: Se ha pretendido que los celos determinaron la agresión porque una mujer del comercio alegre acompañaba al que murió;.
Un plomo de venganza te busca de repente / Se aflojan los resortes violentos del compás /Se pinta en tu pañuelo la rosa de la muerte / y el tango del destino te marca su final.
La propia Joaquina tendría su propio prostíbulo a principios de 1900. Allí tocaba y cantaba el guitarrista Juan Belarmino. Precisamente, el día del cumpleaños de la madama del sitio, Belarmino le dedicó un tango compuesto para ella, con su nombre:
“Joaquina”. Y en la partitura lo deja claro: ;Dedicado a Joaquina Marán
El tango” Joaquina” había pasado al olvido hasta que Juan D´Arienzo, en su búsqueda constante de temas de la Guardia vieja, lo rescató y grabó con su orquesta en 1935. Posteriormente volvería a hacerlo en 1943 y 1953. La historia de Ramayón se ha ido reconstruyendo durante un tiempo en libros, relatos y periódicos. El tango “Ramayón” lo cantaba Alberto Morán con la orquesta de Cristobal Herreros pero no lo grabaron.
 Libertad Lamarque lo estrenó en la radio y tampoco lo llevó al disco.
Finalmente Nelly Omar, con su conjunto de guitarras lo grabó el 12 de noviembre de 1997.Creo que como epílogo, vale la pena escuchar Joaquina, por la orquesta de Juan D´Arienzo, especialmente en su segunda versión del 23 de noviembre de 1943 cuando el piano lo tocaba el legendario Fulvio Salamanca, y la grabación de Ramayón por Nelly Omar.

Historias perdidas de un Bs. As. que se fué.

FIRPO – DEMPSEY (La 1º gran batalla del boxeo argentino)

“ Doscientos treinta y cinco libras de Luis Angel Firpo aspirante al trono de Jack Dempsey, llegaron desde su Argentina natal”.
Esta fue la 1º noticia que publicó, la célebre revista norteamericana “Time” sobre la Argentina, en su edición inaugural del 23 de marzo de 1923.
 Luis Angel Firpo nació en la ciudad de Junín, pcia. de Bs. As. el 11 de octubre de 1894, a los 12 años (huerfano de madre) su padre lo llevó a vivir a Bs. As. y en su juventud trabajó de cobrador en una fabrica de ladrillos, un día 3 sujetos lo quisieron asaltar, 2 quedaron knock out y el 3º huyó. Firpo tenía una extraordinaria fuerza natural en sus puños y Felix Bunge (dueño de la fabrica donde trabajaba) al ver las condiciones del muchacho, lo ayudó para que pudiera iniciar su carrera como boxeador.
Firpo, era apodado “El Toro Salvaje de las Pampas” medía 1,90 mts. y su peso osciló entre 96 y 103 kgs. Debutó como boxeador profesional el 10 de diciembre de 1917 venciendo por puntos a Frank Hagney en Bs. As. Entre 1918 y 1920 realizó 10 peleas en Uruguay y Chile. El 30 de abril de 1920 obtiene en Chile el título de campeón sudamericano de peso pesado, venciendo por knock out en el 1º round a Dave Mills, título que se le había negado al perder por puntos ante el mismo rival el 1º de noviembre de 1919.
 En el año 1922 realiza su 1º gira por EEUU ganando las 3 peleas que realizó por knock out. En el año 1923 realiza su 2º campaña en EEUU donde vamos a recordar 3 de sus peleas mas relevantes el 12 de julio en Jersey City le gana por knock out en el 8º round a Jess Willard, ex campeón del mundo. El 17 de agosto en Indianápolis, en una pelea de exhibición a 4 rounds envia inconciente al hospital a Joe Downey, esto le trajo algunos problemas en el país del norte, si Downey no reaccionaba, Firpo no iba a poder traspasar la frontera y si moría iba a ir preso por homicidio, por suerte Downey despertó y el “Toro” pudo seguir con su gira.
 Firpo era tan ambicioso por el dinero, que no tenía manager, el arreglaba sus propias peleas y habitualmente se equivocaba y después debía cumplir para evitar problemas legales. Pero Firpo, iba por todo y todo era venir de EE UU con el título de campeón del mundo de peso pesado que estaba en poder del gran “Jack” Dempsey- William Harrison Dempsey, más conocido como “Jack” había nacido en Manassa estado de Colorado el 24 de junio de 1895, “Jack” medía 1,85 mts. , pesaba 87 kgs. y ostentaba el título de campeón del mundo desde el 4 de julio de 1919. Luis Angel Firpo se fué personalmente a negociar con Tex Richard, el empresario de Dempsey, para lograr una oportunidad de pelear por el título del mundo de peso pesado. Richard, le dijo que deberían esperar por lo menos, hasta el año siguiente. Ante esta situación, Firpo, aceptó efectuar una gira que incluia 6 peleas o exhibiciones en diferentes estados. Sin embargo, unos días más tarde, Tex Richard se comunicó con Firpo y le dio la noticia menos esperada:
_ Se puede hacer la pelea con “Jack”, pero tiene que ser el 14 de septiembre por razones políticas y de organización.
-¿ Y que hago con la gira ? ya firmé todo y usted sabe que si acá no cumplo me enjuician, respondió Firpo.
-No es un problema mío, Firpo. Si usted acepta, puede hacer lo que quiera mientras tanto, pero el 14 de septiembre lo espero en el Polo Grounds. ¿ Entendido ? y Firpo aceptó.
 El 14 de septiembre de 1923 el Polo Grounds de Nueva York parecía estallar, habían ingresado 85000 personas, era la 1º vez que un boxeador argentino peleaba por un título del mundo, Luis Angel Firpo Campeón Sudamericano de peso pesado estaba frente al gran “Jack” Dempsey “El Matador de Manassa” Campeón del Mundo. Lo que pocos sabían era que Firpo subia al ring con una fisura en el hueso húmero de su brazo izquierdo o sea iba a pelear casi sin un brazo, pero el argentino acepto correr ese riesgo.
Que el 2017 sea el mejor año de sus vidas.La mano derecha de Luis Angel Firpo era mistica con ella les ganó por knock out a 28 boxeadores pesados en toda su carrera profesional y hay anécdotas sanguinarias que así lo demuestran, cuentan que Firpo les pegaba a los terneros grandes en la frente y los hacia arrodillar, y mi amigo el guitarrista Miguel Marafini Pereyra (que nació en el año 1935) me dijo que un día Firpo de una trompada mató a un burro.
 Así fué que el 14 de septiembre de 1923, prácticamente solo, con su derecha legendaria y con su brazo izquierdo fisurado,  en el Polo Ground’s Stadium de Nueva York, ante 85.000 personas, el argentino Luis Angel Firpo, “El Toro Salvaje de las Pampas”, campeón sudamericano de peso pesado, enfrentaba por el título del mundo al gran “Jack” Dempsey “El Matador de Manassa” uno de los más grandes boxeadores pesados de la historia.
 Las transmisiones radiales en la Argentina comenzaron aquel lejano 27 de de agosto de 1920 en la terraza del teatro “Coliseo” y la pelea se pudo escuchar por radio en el país, lo que la gente no tenía eran radio receptores, que era un lujo para la época.
 Así que hubo que escuchar la pelea o averiguar el resultado donde se pudiera o esperar las crónicas del diario del día siguiente.
 En la ciudad de Bs. As. el resultado se pudo averiguar en la terraza del “Palacio Barolo” en la Av. De Mayo 1370 donde se colocaron 2 luces, si Firpo ganaba se encendería una luz azul y una sirena y si perdía la luz sería de color rojo, en la puerta del diario “La Prensa” la pelea se pudo escuchar en una precaria transmisión por altoparlantes provistos por “Radio Sud América”.
 Dempsey era favorito 2 a 1 en las apuestas, llevaba 4 años de reinado y solo habia defendido su corona 2 veces.
 A las 22:00 hs. el árbitro  John Gallagher  dió por comenzada la pelea. Dempsey no por nada era el campeón, era mejor boxeador que Firpo, tenía más estilo, lo esquivaba y lo abrazaba y cuando podía le pegaba, el argentino cayó 7 veces en el 1º round, las cosas no andaban bien, Gallagher era localista, el campeón no respetaba el rincón neutral, le pegaba en la nuca y con los puños de Firpo  apoyados en la lona. Pero antes que termine el 1º round una impresionante derecha del argentino envió al campeón por más de  10 seg. afuera del ring, El pesado cuerpo de Dempsey con algunas gotas de sangre sobre su rostro cayó sobre el periodista Jack Lawrence, quien lo ayudó a subir al ring (actitud prohibida, el boxeador debe subir por sus propios medios). Cuando termina el 1º round, Dempsey le dice a sus segundos: “… de donde sacaron a este animal”.
 En el 2º round Firpo cayó 2 veces más, el árbitro paró la pelea y se la dió por ganada al campeón.
 La película fue cortada para sembrar la duda de cuanto tiempo estuvo Dempsey fuera del ring y en ese lapso la transmisión radial se cortó.
 Ustedes que son lectores memoriosos, recordarán que en la película “El Padrino”, Michel Corleone (Al Pacino) mata en un bar a un mafioso y a un policía corrupto, con una pistola que le dejaron escondida en el baño. Ese era “El  Bar de Dempsey”, que puso allá por 1930 cuando se retiró del boxeo. Todos los argentinos que visitaban  Nueva York, querían conocer ese lugar, Y allí estaba el gran “Jack” con su amplia sonrisa y su ancha espalda, recibiendo a los comensales. Cuando los turistas argentinos se presentaban, “Jack” los saludaba con afecto, se fotografiada con ellos y la pregunta era siempre la misma : “…como anda el viejo Toro”.
 Dempsey perdió el título del mundo ante su compatriota Gene Tunney en el año 1926, se retiró algunos años después dejando 83 combates, 66 victorias, 6 derrotas y 11 empates, Firpo se retiró en el año 1936 con una campaña de 40 combates , 33 victorias y 6 derrotas.
 Despues de aquel 14 de septiembre, el boxeo se tornó popular en la Argentina y un decreto del presidente Marcelo T. de Alvear terminó levantando la proscripción que recaía sobre él. Cada 14 de septiembre en la Argentina se celebra el día del boxeador.
 El gran “Jack” Dempsey visitó 2 veces el país: en 1953 cuando el Gral. Perón los reunió con motivo de conmemorarse los 30 años de aquel combate y el 7 de agosto de 1960 cuando vino al funeral de Luis Angel Firpo. Dempsey nos abandonó el 31 de de mayo de 1983.
 Firpo-Dempsey. Solo 3 minutos y 57 seg. duró este combate inolvidable. La 1º gran batalla del boxeo argentino.          


EL DIA QUE EL EJERCITO INVADIO MATADEROS

A fines del siglo XIX, la ciudad de Bs. As. se estaba transformando, de la gran aldea a la metrópolis de hoy y algunas cosas tenían que ir cambiando, como por ejemplo, había que trasladar los antiguos mataderos de hacienda del sur de la ciudad, que estaban junto al Riachuelo, hacia una zona más alejada. El intendente Francisco Seeber en el año 1884 designó como lugar físico un predio, de aproximadamente 24 hectareas, en una zona  descampada, deshabitada y sin nombre oficial. El solar estaba ubicado al fondo del barrio de “Flores”,  media legua al sur del barrio de “Liniers”, lindante con el partido de “La Matanza” y junto a un arroyo de curso a cielo abierto al que se lo conocia con el nombre de: “Cildañez”.  Las calles que limitaban el predio eran “San Fernando” que desde 1913 pasó a llamarse “Charles Tellier” en honor al inventor del sistema de enfriamiento de la carne y que desde 1985 lleva el nombre de “Lisandro de la Torre” en homenaje al Senador Nacional del partido Democrata Progresista quien defendiera  en la decada del `30 los intereses nacionales de la carne. La calle “Campana” que desde 1926 se llamó “Av. del Trabajo” y actualmente lleva el nombre de “Eva Perón”. La calle Murguiondo (abierta en el año 1895) y la Av. Directorio. A la zona se accedía por 2 avenidas importantes: desde el oeste, por el “Camino Ancho” que desde 1901 se llamó “Av. Nueva Chicago” y que desde 1949 es la “Av. De los Corrales” y desde el este, por el “Camino a Cañuelas” que luego sería la “Av. Juan Bautista Alberdi”. Mientras tanto el 14 de abril de 1889 se fundaba el barrio que llevaría por nombre  ” Nueva Chicago”, el nombre provenía de la ciudad norteamericana de “Chicago” que era líder en la industria ganadera en el país del norte, al tiempo el barrio paso a llamarse “Mataderos”. El “Mercado de Hacienda” comenzaba a crecer, en el año 1898 el tranvía “La Capital” que unía “Liniers” con el barrio de “Flores” llega hasta los corrales y en el mismo año instalan adentro del Mercado una estación ferroviaria propiedad de la empresa “Tranways Electricos de Bs. As”. Asimismo se inaugura un transporte de carnes que llevaba su carga desde el mercado hasta la av. “Rivadavia” y “Lacarra”, desde donde el frigorifico “Anglo Argentino” la distribuia al mercado interno.  El 21 de marzo de 1900 comienza la faena y el arroyo “Cildañez” paso a ser conocido como “El arroyo de la sangre”, que era el color que tomaba el agua cuando se lavaban las zonas de matanza de los animales.  “El Mercado de Hacienda Lisandro de La Torre” era el más grande de América latina, el gobierno del Gral. Perón (1946  1955) lo nacionalizó y lo transfirió a la municipalidad de la ciudad de Bs. As. fin de la década del `40 trabajaban en él 9000 personas y se faenaban 1 millón y medio de kilos de carne vacuna por día, además de la ovina y la porcina. El Matadero crecía y se habia convertido en una ciudad adentro de otra ciudad. Por sus dimensiones, el estado regulaba a todos los demás, fundamentalmente a las grandes empresas inglesas y norteamericanas como los frigorificos “Swift” y “Armour”, a la vez que fijaba el precio del consumo interno. En la decada del `50 el país estaba convulsionado, la “Revolucion Libertadora” derrocó al gobierno del Gral. Perón en Septiembre de 1955 y lo obligó a partir a un exilio de 18 años. La resistencia peronista nunca dejo de luchar por el regreso de su lider. La libertadora llamo a elecciones para 1958, pero el partido peronista estaba proscripto y no podía presentarse.  El 23 de febrero de 1958 se celebraron elecciones nacionales y el Dr. Arturo Frondizi (un radical intransigente) fue electo presidente de los argentinos con un 52,77 º/º de los votos para el período 1958-1964. Perón desde su exilio arengó a los integrantes de su partido a votar a Frondizi, a cambio de que este restaurara la C.G. T. los sindicatos y anulara los decretos que prohibían que el peronismo se presentara a elecciones. Frondizi no solo, no cumplió con sus promesas, sino que comenzó a privatizar algunas empresas estatales, como el “Mercado de Hacienda” en enero de 1959, sus 9000 empleados, ocuparon el establecimiento para evitar la venta y el gobierno envió 1500 efectivos de diversas fuerzas de seguridad al barrio de “Mataderos” con el apoyo de 4 tanques de guerra.
 La decada del ´50 del siglo pasado, fue una epoca dificil. El 16 de septiembre de 1955 la autodenominada “Revolución Libertadora” derrocó al gobierno del Gral. Perón, que habia sido reelegido para presidir al pais durante el periodo 1952/58 y  envió a su lider a un exilio de 18 años. En 1956 la dictadura, reprimió un alzamiento civico/militar a favor de Perón y fusiló a sus lideres militares en la desaparecida “Penitenciaria Nacional” y a los civiles en los basurales de Jose Leon Suarez. La libertadora llamó a elecciones para 1958, pero el partido peronista estaba proscripto y no podía presentarse.
 El 23 de febrero de 1958 se celebraron elecciones nacionales y el Dr. Arturo Frondizi (un radical intransigente) fue electo presidente de los argentinos con un 52,77 % de los votos para el período 1958-1964.
 Perón desde su exilio arengó a los integrantes de su partido a votar a Frondizi, a cambio de que este restaurara la C.G. T. los sindicatos y anulara los decretos que prohibían que el peronismo se presentara a elecciones. Frondizi no solo, no cumplió con sus promesas electorales, sino que comenzó a privatizar algunas empresas estatales.
El 7 de diciembre de 1958, los trabajadores del “Frigorífico Lisandro de la Torre” del barrio de “Mataderos” eligieron una nueva comisión directiva sindical, mayoritariamente peronista, encabezada por Sebastián Borro, un joven dirigente forjado en los duros albores de la resistencia.
 El 10 de enero de 1959 el poder ejecutivo envió al congreso un  proyecto de ley de carnes que contemplaba la privatización del frigorífico nacional que desde el barrio de “Mataderos” abastecía el consumo de carne de la ciudad de Bs. As. Y de sus zonas aledañas. El objetivo manifiesto del gobierno era venderselo a un precio vil a la C.A.P. (Corporación Argentinas de Productores de Carne) un ente mixto, controlado mayoritariamente por grandes ganaderos.
  El interés de la C.A.P. en tomar posesión del establecimiento, era reciente: el mercado internacional, para las carnes argentinas había decaido y su destino era el mercado interno.
 El 12 de enero la comisión del frigorífico, alertados por el inminente tratamiento de la ley, se entrevistó con el Dr. Héctor Gómez Machado, presidente de la Cámara de Diputados, quien se comprometió, a darles una respuesta al día siguiente. A la salida, Sebastián Borro expresó al diario “Clarín” que los obreros estaban dispuestos a luchar para evitar la privatización : …les diremos a ustedes lo que no le hemos dicho al Dr. Gomez Machado. En camiones cargaremos los escombros del frigorífico.
 El 13 de enero, día en que la ley debía ser tratada en Diputados, el sindicato convocó a una concentración en la Plaza Congreso.
 La seguridad de los parlamentarios fué reforzada mientras que más de 2000 obreros se movilizaban con un ternero al frente, al que le habían colgado un cartel, que decía: “Sres. Diputados no me entreguen, quiero ser nacional”. Gomez Machado les informó que al otro día serían recibidos por Frondizi. Mientras esperaban el resultado de la votación, bajo la luz de improvisadas antorchas y las estrofas del himno nacional, la ley fue sancionada en la cámara baja.
 El 14 de enero, la Cámara de Senadores aprobó la ley y el cuerpo de delegados, convocó a una asamblea luego de conocer la decisión de Frondizi de no recibir a la comisión directiva, la noticia corrió y el barrio de “Mataderos” comenzó a convulsionarse.
 El 15 de enero los obreros fueron a trabajar, pero no abandonaron el edificio. Una nueva asamblea, a la que concurrieron 8000 obreros,  decretó: tomar el establecimiento, realizar un paro por tiempo indeterminado e izar la bandera del frigorífico a media asta. En tanto el Dr. Arturo Frondizi recibió finalmente a la comisión y a los representantes de las 62 organizaciones, quienes le pidieron que vetara la ley, a lo que el presidente se negó.
 El 16 de enero la comisión interna realizó una conferencia de prensa, y Sebastián Borro ,con bombos de fondo, contó con detalles el intento de soborno que había recibido por parte del presidente de la C.A.P. a Radio Rivadavia ( la cual fué suspendida por un mes, por difundir los dichos de Borro). Frondizi designó como mediador del conflicto al jefe de la Policía Federal, el capitán Ezequiel  Niceto Vega, quien no logró ningún acuerdo. La confrontación era un hecho.
  La noche del 16 de enero el Ministro de Trabajo, Alfredo Allende, declaró ilegal todas las medidas de fuerza y ordenó desalojar el establecimiento a las 3 horas del día siguiente.
 El barrio hervía, 9000 personas estaban atrincheradas dentro del “Frigorífico Lisandro de La Torre” y a las 4 hs. (una hora después del plazo) de aquel sábado 17 de enero de 1959, una poderosa fuerza represiva al mando del Teniente Coronel Alejandro Cáceres Monié invadió “Mataderos”. A pesar de que hay varios testigos vivos de aquel hecho, estos acontecimientos, hoy son poco conocidos por muchos argentinos.
 El ”Frigorífico Lisandro de la Torre” del barrio de Mataderos estaba tomado por miles de obreros, ciento de militantes  políticos peronistas y de partidos de izquierda, junto con familiares de los trabajadores, estaban en los alrededores, había barricadas en las calles aledañas, realizadas con adoquines, trozos de vías de tranvía arrancadas de las calles y cubiertas incendiadas. Los comercios hacía días que no habrian sus puertas. Esa noche los vecinos no durmieron y los activistas cortaron el alumbrado público. El barrio ardía, los puestos de avanzada dieron la alerta. A las 4 hs. de aquel fatídico sabado 17 de enero de 1959. Llegó al barrio (recibida a pedradas desde las azoteas) una poderosa fuerza compuesta por 2000 hombres al mando del Teniente Coronel Cáceres Monié e integrada por 22 ómnibus cargados con agentes, carros de asalto de la guardia de infantería, camiones de bomberos, patrulleros, camiones de Gendarmería, jeeps con soldados provistos de ametralladoras y 4 tanques “Sherman” del Regimiento de Granaderos, con la intención de desalojar el establecimiento.
 Yo hablé con gente que vió llegar las fuerzas represivas ese día y hoy todavía se conmueven con el recuerdo.
Un tanque ocupó posición frente al portón central de entrada, donde estaban trepados algunos obreros y avanzó, los obreros pensaron que el tanque iba a arremeter y se iba a parar, pero el tanque arrancó el portón y la gente voló sobre los árboles.
 Los trabajadores no tenían mucha escapatoria, les tiraban con lo que tenían, los encaraban con la bandera Argentina en la mano y cantando el himno nacional, pero todo era en vano, inclusive quisieron provocar una estampida con la hacienda que estaba en el lugar, pero al llegar el momento los animales no respondieron y quedó para la historia aquella frase: “Que las vacas estaban cansadas”.
 A las 7:00 hs. las fuerzas tomaron el control del Matadero, 95 obreros fueron detenidos y 9 resultaron heridos, pero no se registraron muertos. Esa noche el plenario de las “62 Organizaciones” dirigidas por el “Lobo” Augusto Timoteo Vandor, (con Sebastián Borro encarcelado)  declaró un paro por tiempo indeterminado a partir del domingo 18 de enero. La huelga fue total, pero duró solo 3 días. El “Frigorífico Lisandro de la Torre” finalmente fue vendido a la C.A.P. y 5000 obreros fueron cesanteados.
 La ocupación del Matadero y la huelga gral. de aquel enero de 1959 fué uno de los grandes hitos de la resistencia del movimiento obrero argentino. Pero su fuerza y heroísmo no alcanzaron para doblegar al gobierno de Frondizi y su represión.
 Frondizi fue el 1º presidente argentino en visitar oficialmente EEUU pero también le guiñaba el ojo al “Che” Guevara a quién recibió secretamente en Olivos el 18 de agosto de 1961, actitud que molestó mucho a los militares, quienes lo terminaron derrocando el 29 de marzo de 1962, lo encarcelaron en la Isla Martín García y colocaron en su lugar al Dr. José María Guido, Pte. de la Cámara de Senadores.
 El “Lobo” Vandor, quizo hacer el peronismo sin Perón y un comando de izquierda lo terminó asesinando el 30 de junio de 1969.
 Eran tiempos difíciles. Pero lo peor estaba por venir.
 Si uno hoy, camina por el barrio de “Mataderos” va a observar que algunos carteles de la Av. Directorio tienen cambiado el nombre por el de Sebastián Borro. Estos son hechos y personajes que parte del pueblo nunca olvida y esta columna tampoco.    
  Guigue Mancini, legendario escritor de glosas y letras para murgas porteñas, escribió, a principio de la década del `60, una canción de carnaval en homenaje al barrio de Mataderos, por aquella gesta heroica, esta canción fue usada como un himno de rebeldía y en su estribillo,  dice: El barrio de Mataderos, supo cubrirse de gloria / y escribir para la historia, lo que pueden los obreros / y les supo demostrar estando firmes en sus puestos / que este pueblo es muy honesto y anhela, trabajo y pan.
 El barrio de Mataderos, cuna brava de campeones / defendió como leones, a todos esos obreros / y ahora para terminar, con estos versos sinceros / pido para Mataderos : aplausos en general / pido para Mataderos : aplausos en general.

“TANGO, SE ESCRIBE CON “T” DE TROILO ”

 A mediados de la década del ´90, yo vivía a la vuelta de un kiosco que estaba ubicado en la esquina de Bmé. Mitre y Colón de Ramos Mejía y asiduamente iba a sacar fotocopias al kiosco, a la noche estaba el marido de la dueña que lo ayudaba y que tenía la horrible costumbre de mirar lo que yo fotocopiaba y encima hacerme comentarios al respecto.
Generalmente yo sacaba fotocopias de tango, futbol o historia. El hombre le contó a su mujer y un día la mujer me encaró y me dijo : “Mi papá era bandoneonista de una orquesta típica y una vez  me contó que Troilo, tal vez no halla sido técnicamente el mejor bandoneonista que él escuchó, pero nadie absolutamente nadie, tocó el bandoneón con el sentimiento con que lo tocó Anibal Troilo “Pichuco”.
Con sólo por haber compuesto “Sur” y haber interpretado “Quejas de bandoneón” de Filiberto como lo hizo, Anibal Troilo tiene un rol indiscutible en la historia del tango. Por eso y mucho más que eso “Pichuco” mereció el titulo del “Bandoneón Mayor de Bs. As.”, que nadie le discutió y que lo consagró en una auténtica leyenda porteña.
 Troilo heredó la calidad de Pedro Maffia, la línea conductiva de Pedro Laurenz y el fraseo conversador de Ciriaco Ortiz, pero desde siempre fue poseedor de un fraseo diferenciado que derivaría en una inconfundible manera de interpretación, arrancando notas de su pentagrama intimista, Troilo sonaba a él hasta en los silencios.
 Aníbal Carmelo Troilo nació el 11 de julio de 1914 y desde la cuna lo apodaron “Pichuco”. Los Troilo vivieron en la calle Cabrera 2937 de la ciudad de Bs. As. hasta 1915, cuando por la muerte de su 2° hija, dejaron su casa  familiar con su lacerante historia y se mudaron a la calle Soler 3280 también de la ciudad de Bs. As., la cual desde entonces y hasta hoy será la casa de “Pichuco”. Troilo desde chico quiso ser bandoneonista y tocaba el fuelle con una almohada en sus rodillas, hasta que su madre doña Felisa Bagnolo en el año 1925 le compró su primer bandoneón a $ 120.- a pagar $10.- por mes, a los 12 años tuvo que enfrentar la muerte de su padre.
 Al año exacto de su muerte cortó algunas flores del jardín de su casa se fue al cementerio y juro sobre su tumba que estudiaría el bandoneón.
 Apenas 6 meses de clases con el maestro Juan Amendolaro, otro tanto con Alfredo de Franco y 10 clases con el gran Pedro Maffia, esto sumado a una extraordinaria capacidad autodidacta, hizo que este niño gordo madurado a golpes de la vida debutara de pantalones cortos, en una orquesta de señoritas en el café “Ferraro” de la Av. Cordoba y Pueyrredón.
Tenia 13 años y los bolsillos llenos de miedos, era el año 1927. Ya le había salido del sonido de su bandoneón su 1° tango: Boedo de Julio De Caro. Luego llega el entreacto en el cine “Medrano Palace” de Corrientes y Medrano donde entre película y película y el voceo del vendedor de golosinas, el joven Aníbal Troilo, acompañado por un pequeño conjunto, empieza a hacer sus primeras armas. En el año 1929 ameniza las tardes y las noches del cine “Garay” con el sexteto de Alfredo Gobbi (h). En el año 1931 se integra a la orquesta de Juan Maglio “Pacho” y empiezan a tocar en el café “El Germinal” de la Av. Corrientes. En 1932 integra el grupo los provincianos que dirige el bandoneonista Ciriaco Ortiz y debutan en el cabaret “Casanovas”.
En 1933 se sumo a la orquesta de Julio na hermosa griega, nacida en la isla de Rodas, que un día del año 1931 paso por el café “El Germinal” junto a su abuela Zafira, entro, lo vió, escuchó su música y nunca más se pudo separar de él, su nombre Dudu Ida Calachi pero en el ambiente sera conocida como “Zita”, la jermu de “Pichuco”. De Caro y hace línea de bandoneones junto al gran Pedro Laurenz. Pasó por otras agrupaciones menores hasta que el 1° de julio de 1937 en el cabaret “Marabú” ubicado en Maipú 359 de la ciudad de Bs. As. junto al piano del legendario Orlando Goñi y la voz inconfundible de Francisco Fiorentino, Anibal Troilo “Pichuco” debuta con su primer orquesta típica. El secreto del éxito de “Pichuco” durante tantos años no sólo fue haber sido un excelente ejecutante del bandoneón, ni haberse rodeado de grandes músicos y cantores sino que también la vida le dió una compañera de fierro, la mujer ideal para cualquier calavera. Una hermosa griega, nacida en la isla de Rodas, que un día del año 1931 paso por el café “El Germinal” junto a su abuela Zafira, entro, lo vió, escuchó su música y nunca más se pudo separar de él, su nombre Dudu Ida Calachi pero en el ambiente sera conocida como “Zita”, la jermu de “Pichuco”.          Después de aquel 1º de julio de 1937 en que Aníbal Troilo debutó con su 1º orquesta típica en el cabaret “Marabú”, a Pichuco lo esmerarían más de 30 años de exitos al frente de su agrupación con diferentes formaciones, su 1º cantor fué Francisco Florentino (1937 / 1944)  el último Tito Reyes (1963 / 1975) .
Troilo era un Decareano, tenía el estilo de Don Julio De Caro con quien había tocado haya por 1933, su orquesta empezó tocando sin arreglos escritos y sin pretensión estilista alguna, pero estaba llamada a convertirse en una de las mayores referencias de la historia del tango. A partir de 1938 la orquesta se va consolidando y comienza a tener un estilo propio, tan influyente como inimitable, el bandoneón de Troilo se ira definiendo como una voz absolutamente propia en la que resuenan acordes de todos sus antecesores, fraseaba con capricho su mano izquierda en el teclado de su bandoneòn como se puede escuchar en la grabaciòn de “Malena” del año 1952 cantada por Raùl Beròn (1951/1955). Troilo solía decir: “ Ocurre que cuando toco el bandoneòn estoy solo, o con todos, que viene a ser lo mismo”. El 13 de julio de 1938 graban su primer disco de 78 rpm, tenìa del lado A: Comme il faut de Eduardo Arolas y del lado B: Tinta Verde de Agustin Bardi. Todos querian tocar y cantar con Troilo y eso lo demuestra lo que dijo en un reportaje su cantor Roberto Goyeneche (1956/1963) que venìa de la orquesta del pianista Horacio Salgàn: “Salgàn  es un excelente mùsico, pero cantar con Troilo es como estar en la selecciòn”. Todos querian llegar a Troilo, como ese joven y brillante bandoneonista de tan solo 17 años amigo del violinista Hugo Baralis, que en el año 1939 lo iba a escuchar al cafè “El Germinal” y que se sabìa los arreglos de la orquesta de memoria. Un dìa se enfermò “Toto” Rodriguez, se fuè a la pensiòn trajo su fuelle y arrancò a tocar, su nombre Astor Piazzola (1939/1944), Troilo lo apodò “El Gato” porque aparecìa de lugares impredecibles, Piazzola fuè arreglador de la orquesta y ya se venìa perfilando el mùsico que serìa años màs tarde. Pichuco le decìa: “Gato, no me pongas màs notas, que la gente no me baila”. Troilo era un bohemio incansable, contaba Baralis, que en los entre actos del “Marabù” los músicos escondidos jugaban al “Pase inglès”, cuando “Pichuco” los descubría, lo primero que hacia era retarlos y luego apostaba.
 Cuando se va Fiorentino de la orquesta, Troilo contrata a 2 cantantes increíbles: Alberto Marino (1943/1946) y Floreal Ruiz (1944/1948). En el año 1948 Floreal Ruiz recibe una oferta millonaria de Francisco Rotundo para incorporarse a su orquesta.
 Habìa que arreglar el contrato con Troilo, el contrato con la grabadora RCA Victor y arreglar con el cantante, era una fortuna para la época, encima Floreal tenia miedo de que Troilo se enojara cuando le contara que lo iba a abandonar. Pero un dìa tomò animo y lo encarò,  le dijo que se iba a ir con Rotundo y la cantidad de dinero que iba a ganar, entonces Troilo en vez de enojarse le puso la mano en el hombro y le dijo: ”Floreal, si necesitan un bandoneonista, avisame”.
 Cuando se van Marino y Floreal Ruiz, Troilo contrata a Edmundo Rivero (1947 /1950)  y a Aldo Calderòn (1948/1951) .
 El 3 de mayo de 1951 Aníbal Troilo, sufre la tercera gran perdida de su vida, la primera fuè la de su hermanita Concepciòn en el año 1915, la segunda la de su padre Don Aníbal Carmelo Troilo en el año 1926 y la tercera la de ese hermano que le regalo la vida que fue Homero Manzi, Troilo decìa que Manzi era un poeta impredecible, que estaba en el misterio, la noche del velorio, “Pichuco” no resistía màs estar junto al cadáver a su entrañable amigo, se fue y le escribió en su homenaje un tango instrumentado memorable: “Responso”.
 Pocos recuerdan la gira que realizó Aníbal Troilo con su orquesta por Brasil, acompañado por sus cantantes Raúl Berón y Jorge Casal (1950/1955 y 1959), el 23 de noviembre de 1951 Troilo con su orquesta se presenta en el teatro Braz Bandeirantes de San Pablo y apenas se levantó el telón tocaron “Delicado” de Waldir Acevedo y luego Jorge Casal canto “Copacabana”, después tocó sus tangos, ovacionado por los paulistas.
 En el año 1956 ingresan a la orquesta 2 grandes cantantes: Angel Cardenas (1956/1959) y Roberto Goyeneche (quien todavía conservaba una voz impecable). Fin de la década del `50, principios del `60, la cosa estaba complicada para el tango, ya no se bailaba tanto y costaba mantener una orquesta de varios músicos. Troilo con el afán de seguir incorpora 2 mujeres: Elba Berón(1960/1962) y Nelly Vazquez (1963/1965), ingresa también Roberto Rufino (1963/1965), pero la cosa no caminaba , las orquestas ya no se contrataban como antes y Pichuco decide desarmarla y armar conjuntos de menor cantidad de músicos, entonces se une a guitarristas como Roberto Grela y Anibal Arias.
 El 13 de agosto de 1970 grabó sus últimos 2 temas junto a Astor Piazzola: El Motivo de Cobián y Cadicamo y Volver de Gardel y Le Pera. Nos dejó tangos memorables: con Homero Manzi escribió: Sur, Che Bandoneón, Romance de Barrio, Barrio de Tango, con José María Contursi: Toda mi Vida, con Enrique Cadicamo: Garúa y con Catulo Castillo: María, Desencuentro y La Ultima Curda. Julián Centeya, en su verso Pichuco, le dice: …y yo desde el hueso te bato / que sos el bandoneón mayor de Bs. As.
  El domingo 18 de mayo de 1975, partió para siempre el último gran bohemio de Bs. As. Tenía 61 años, pero había vivido como 150.  

“VITO DUMAS, EL NAVEGANTE SOLITARIO”

 Hace muchos años un viejo vecino del barrio que vivía en la calle “La Colombiana” (hoy “Payador  Martin Castro”) entre la Av. Rivadavia  y  Buenos Aires de Ciudadela me contó la historia del predio donde se asienta, hoy, el Barrio “Maldonado” que es el barrio que esta al costado del puente de la Av. Diaz Velez del lado de Ciudadela Sur y que ocupa la mayor parte de la manzana comprendida por las calles: Av. Diaz Velez, Zapiola,  Av. Rivadavia y Vito Dumas.
 El hombre me dijo que entre las décadas de 1930/40 el lugar sirvió como cancha de futbol de la “Sociedad de Fomento y Cultura Alte. Brown” quien tuvo sedes por diversos lugares del barrio, para principios de la década del ´50 un circo instaló su carpa para realizar algunas actuaciones, el circo se fué, pero una pareja de la agrupación se quedó, se construyó una casilla, comenzó a vivir ahí, y así comenzó el asentamiento. La calle Vito Dumas, no nació como calle, nació como arroyo, por ahí pasaba un brazo del arroyo “Maldonado” que partió a nuestro barrio en 2, durante muchísimos años, la calle  Vito Dumas es muy importante para ellos, en una epoca daban como domicilio postal una dirección sobre ella y el nº de casa interna. Yo le pregunté a más de 100 personas del barrio y sus zonas aledañas, sobre quién era Vito Dumas, solo 10 lo relacionaron con la naútica y creo que solo 1 o 2 personas sabian de sus hazañas por los mares, el resto no sabía quien era.
 Pero quien fué realmente este heroe olvidado del deporte argentino? Quien fué Vito Dumas? (el navegante solitario).
 “Cuando leas esta carta, posiblemente ya me haya hecho a la mar. ¡Solo!. Tocaré Coruña, seguiré, a Madeira de allí a Canarias, luego a Rio de Janeiro y al fin Buenos Aires… No llevo motor… La razón de mi aventura es haber comprometido mi palabra de realizar algo de mérito para el deporte argentino… Algún día, si no habla el destino antes, te daré mayores  detalles. Por ahora vaya un abrazo para el querido amigo. Si no llego tú hablarás por mí. Dirás que he sacrificado a mi familia, mi bienestar y mi vida,
por el deporte y por la patria”. Así, le escribía el 20 de noviembre de 1931  a Constancio Vigil (director de la revista “El Gráfico) desde Arcachón, Francia, un Vito Dumas de 31 años, dispuesto a partir hacia su primera gran prueba. Unir Francia con Bs. As. en un pequeño velero, sin motor.
Vito Dumas había nacido el 26 de septiembre de 1900 en el barrio de Palermo (Ciudad de Bs. As.). Desde muy joven lo atrae el río, la práctica del remo y la natación, en el año 1925 logra el record mundial de permanencia en el agua, fin de la década del ´20 compró (como pudo) un viejo velero construido en Francia en el año 1918 al que bautizó:  “LEHG I”.
 El “LEHG I” medía 8 mts. de eslora (largo) y 2,15 mts. de manga (ancho), fué construido para regatas costeras de 3 o 4 horas, pero estaba destruido, ya no servía y estaba destinado al desguace. Con este pequeño velero, sin los medios, ni la preparación necesaria,
 Vito Dumas zarpó, el 13 de diciembre de 1931 desde Arcachón (Francia) hacia Bs. As. Hace escala en las Palmas (España) y de pronto lo peor, su velero encalla en la playa de las Mostardas en Brasil, Dumas sobrevive con olas de más de 20 mts. después de más de 120 días,  el 13 de abril de 1932 llega al puerto de Bs. As.
 Si hacemos un poco de historia naval, desde épocas ancestrales el hombre siempre navegó a vela o a propulsión humana, hasta mitad del siglo XIX que aparecieron los 1º barcos a vapor. Sin ir más lejos, Colón en 1492 también cruzó el Atlántico a vela, pero “La Niña” que era la más pequeña de sus carabelas medía 20 mts. de eslora, pesaba 50 toneladas y llevaba 26 hombres. Lo de Vito Dumas ya estaba teniendo sabor a hazaña.
  Pero en el año 1934, en los “Astilleros Parodi” de la ciudad de Tigre,  a Vito Dumas le estaban construyendo un nuevo velero de doble proa de 9,55 mts. de eslora y 3,30 mts. de manga al que bautizó “LEHG II” y con el que pensaba dar la vuelta al mundo, por una ruta imposible. Por la “Ruta de los 40 Bramadores”.   Si uno toma un globo terráqueo y lo mira desde el polo sur, va a ver que solo se asoman los extremos de 3 de los 5 continentes: el Cabo de Hornos, en América, Ciudad del Cabo en Africa y las islas de Nueva Zelandia en Oceanía, unir estos 3 puntos, significa dar la vuelta al mundo tomando como centro el Polo Sur y a esa ruta se la conoce en la jerga de la navegación como:”La Ruta de los 40 Bramadores” nombre que le habían puesto los antiguos navegantes ingleses, zona prácticamente innavegable, con vientos que braman, difíciles para cualquier vela, con corrientes impredecibles a traves de los 3 océanos: el Atlántico, el Pacífico y el Indico.
Para ahí se iba el legendario Vito Dumas con su Lehg II a dar la vuelta al mundo. Decir que Dumas hacia esto por revancha a una infancia con privaciones, suena a psicología barata, que lo hacia porque tenía la necesidad de descollar en algo, que lo hacía (como el mismo decía) que era una empresa romántica en tiempos materialistas o que lo hacía simplemente porque estaba loco.
La cuestión fue que el 27 de junio de 1942, en medio de la 2º guerra mundial, sin motor y sin radio, Vito Dumas, zarpó del puerto de Bs. As. rumbo a lo imposible, la gente que lo despidió, no lo decía, pero sospechaba, que nunca más iban a ver al legendario nauta.Nadie hasta ese entonces, en esas condiciones, se había aventurado por esas regiones. Transcurrirán meses antes de que Vito Dumas vuelva a ver tierra. Los ciclones no le daban tregua, la mar era endiablada. El LEHG II navegaba en un infierno que rugía, las olas superaban los 15 mts. Era un viaje a contramano de la lógica y la sensatez, un viaje donde casi tiene que auto amputarse el brazo derecho por una infección.
Después de 437 días de los cuales navegó 274 y de recorrer casi 38000 km. (en 4 etapas), a las 11:00 de la mañana del domingo 7 de septiembre de 1943, el navegante solitario amarra su LEHG II a la dársena del Yacht Club Argentino y hace su entrada triunfal al puerto de Bs. As. envuelto en la ovación de miles de personas, que lo reciben como a un héroe. Vito Dumas tenía 42 años y era el hombre del momento, “El Gráfico” le dedicaba ediciones especiales, era tapa de diarios y revistas, las estampillas llevaban su imagen, daba el puntapié inicial en los principales partidos de fútbol y fué el inspirador de una marcha que grabó el cantor Agustin Irusta con la orquesta de Francisco Canaro.
El 17 de octubre de 1945 Vito Dumas navegaba frente a las costas de Río de Janeiro, sin imaginar los cambios políticos que estaban ocurriendo en el país. Cuatro años después Perón lo nombra Teniente de Navío de la reserva de la Armada y le ofrecía la dirección de la flamante “Escuela de Naútica Deportiva”. Perón sabía que era redituable, apoyar a un tipo de las proesas de Vito Dumas y así lo hizo.
Pero este domador de olas era imparable, era un aventurero nato y el 23 de abril de 1955, con 54 años zarpa con el velero el “SIRIO” con la idea de unir Bs. As. / Nueva York sin escalas pero un ciclón lo obligo a desviarse y durante más de 90 días no se supo nada de él, los diarios lo dieron por desaparecido, hasta que fue encontrado por un pescador en las islas Bahamas enfermo de escorbuto. A los 12 días retomó el viaje y llegó a Nueva York el 23 de septiembre de 1955 en medio del huracán “Connie” con vientos de 113 km/h. Al tiempo se volvió a Bs. As. en un carguero.
Al llegar la “Revolución Libertadora” que derroco al Gral. Perón lo discriminó y lo persiguió por considerarlo uno de los tantos deportistas vinculados al peronismo. La tierra de su patria, hizo lo que no pudieron hacer los mares del mundo: Que Vito Dumas se sienta solo.
Jean Merrien, navegador francés y especialista en historia naútica, en su libro: “Mas allá de lo posible” dijo que: “lo de Dumas es la hazaña mas inaudita que un hombre solo jamás halla realizado en el Mar”.
En el mundo, donde Vito Dumas era considerado uno de los genios de la navegación, no entendian como en la Argentina se lo ningundeaba. Dumas era hijo de humildes inmigrantes italianos y el yachting era un deporte de élite, de la alta sociedad, los yachtman de esa época tenían dos apellidos, era un deporte de oligarcas, Dumas era un infiltrado que les pasó el trapo a todos, y los de apellidos autocreidos ilustres, lo odiaban, lo envidiaban, por eso le crearon una inmerecida fama de mufa. Recién a fines de la década del ´90, algunos empezaron a hacer su mea culpa por la actitud que habían tenido. Actualmente todos respetan su recuerdo y hablan (con hipocresía) de Vito Dumas como un semidíos del mar.
En el año 1995 Ricardo Jofré y Bruno Nicoletti escribieron el libro: “Vito Dumas testimonio de una leyenda” que se agotó al poco tiempo de salir. Dumas escribio 4 libros: “Solo hacia la cruz del sur”, “Los cuarenta bramadores”, “El crucero de lo imprevisto” y “El viaje del Sirio” libros que no pueden faltar en la biblioteca de ningún deportista argentino que se jacte de serlo.
El “LEHG I” esta en el “Museo Enrique Udaondo” de la ciudad de Lujan, el “LEHG II” en el “Museo Naval de la Nación” de la ciudad de Tigre. Al “SIRIO” lo vendió, cuando llegó a EE UU para poder volver a Bs. As.
Este viejo “Lobo del Mar” que navegó solo en medio de la nada, permaneciendo días enteros mojado, sin dormir, mal alimentado y soportando vientos aterradores, partió para siempre el 28 de marzo de 1965, víctima de un derrame cerebral, tenía 64 años, sus restos descansan en el Panteón Naval del Cementerio de Chacarita.
Vito Dumas, el olvidado, el inolvidable, “El hombre que es parte del mar”.
                                    Hasta el mes que viene amigos.

                                                                                        Marcelo C. Rizzo

                                                                                        marriz@hotmail.es

DEL MARISCAL AL GRAN MARISCAL DEL AREA

Mi querido y desaparecido amigo: el flaco “Rifi”, decía: “El futbol es una mina que nunca me dio bola “, en obvia alusión a que jugaba mal y esa frase yo la adopte para mi, porque yo nunca fuí un gran jugador de futbol, pero soñaba con ser el Nº 2 del equipo del barrio, cosa que terminé logrando.
Ese equipo había nacido a mediados de la dél ´70 en la puerta de la casa de “Piringo” Guastoni  en la calle Colón entre Bulnes y Castillo de Ramos Mejía. Como yo no tenía habilidad dejaba la vida en cada pelota que disputaba con el delantero contrario y me apodaron “El Mariscal” en homenaje al Gran Mariscal del Area que fuera Roberto Perfumo, para algunos, Perfumo fue uno de los mejores marcadores  centrales de la historia. De gran personalidad, rápido, tenía la convicción de adivinar la jugada y anticiparla, buen manejo de pelota, fuerte temperamento y duro cuando la situación lo requería. Debutó en Racing Club en 1964 y terminó su carrera en River Plate en 1978 a los 36 años. Formó parte de defensas legendarias, como la de la Selección Argentina, dirigida por el “Toto” Lorenzo que participó del mundial de Inglaterra de 1966, junto a: Roma, Marzolini, Albrecht y “Pipo” Ferreiro, el Racing Club de José Pizzuti 1966 /1967 (donde salió campeón del mundo), junto a Cejas, Martín, “El Panadero” Diaz y “El Coco” Basile y el River Plate de Angel Labruna 1975 / 1978, junto a Fillol, Comelles, Passarella y Hector Lopez. Conducia junto a Horacio Pagani: Pasión Nacional (tango y futbol) un excelente programa que se emite por Radio Nacional. Nos abandonó el jueves 10 de  marzo, tenía 73 años.  El gran Orestes Omar Corbatta decía:”La pelota se queda conmigo, porque yo no le pego, la acaricio” Perfumo era de esos defensores de aquella epoca romántica de un futbol que ya no existe, cuando la pelota se ponía debajo de la suela, los defensores salian jugando, los arqueros no daban rebote y los goles de penal no se gritaban. Uno de estos días del túnel de una cancha cualquiera, va a salir flotando una camiseta de piqué con un nº 2 de cuerina cocido en la espalda, mientras que desde una hinchada imaginaria, se va a escuchar: “y ya lo ve.. y ya lo ve, es el equipo de josé” y vos mirando desde una estrella te va a rodar una lagrima por tu mejilla y te vas a dar cuenta, que para el pueblo futbolero, sos un jugador inolvidable. Mientras tanto, yo, voy a ir portando por la vida (con gran orgullo) tu apelativo, ese que me regalaron los pibes del barrio,  hace más de 40 años.

COMO NACE UN PARADIGMA...

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los monos que quedaban en el piso. Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo golpeaban.
 Pasando algún tiempo mas, ningún mono subía la escalera a pesar de la tentación de las bananas. Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos. La primera cosa que hizo fue subir a la escalera, para agarrar bananas, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió mas.
 Un segundo mono fue sustituido y ocurrió lo mismo. El primer mono sustituto participo con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercero fue cambiado y se repitió el hecho. El cuarto y finalmente el quinto y ultimo de los veteranos fue sustituido.
 Los científicos se quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos, que aun cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas.
 Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por que le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta seria:
“No se las cosas siempre se han hecho así aquí…” Esto es un paradigma, es algo que se hace, por una creencia establecida, por el uso y costumbre.  Esta historia es para que, de una u otra manera se pregunten por que estamos haciendo las cosas de una manera, si a lo mejor la podremos hacer de otra.
El gran Albert Einstein dijo:
-”Es mas fácil desintegrar un átomo, que un preconcepto”

Hasta el mes que viene amigos.      

ERA RUBIA Y SUS OJOS CELESTES...

 Hace algunos años, por razones que no vienen al caso, llegue a la casa de un hombre, que se llamaba Gregorio Adams. Yo tenía que cumplir mi cometido e irme, pero vi algo, que hizo, que no pueda evitar realizarle una pregunta personal, tenía en su comedor un pergamino enmarcado que decía algo así : “ El Gobierno de la República Argentina a Don Gregorio Adams por haber participado de la comisión que repatrió los restos del Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas”. Al hombre le agradó mi pregunta y que me interesara en el tema y me contó lo siguiente: “ Yo participé en esa comisión, fue en el año 1989, en el gobierno de Carlos Menem, Rosas estaba enterrado en una tumba abandonada, en el fondo del cementerio ingles de Southampton. Si usted hubiera visto el estado de esa tumba, rodeada de pastos altos y con una cruz de madera arruinada donde apenas se podia leer su nombre” entonces yo le respondí: “Que increible caso el de Rosas, el otro dia inauguraron una estación de subtes y se armó una discusión si le ponían de nombre Rosas o no, y Rosas se murió hace como 150 años y nosotros seguimos discutiendo”, entonces Don Gregorio Adams con la sabiduria que dan los años, me puso la mano en el hombro y me dijo; “Sabe lo que pasa, 150 años para usted o para mi, son muchos, pero para la historia no.” Y tenia razón. Don Juan Manuel de Rosas fue gobernador de Bs. As. en 2 periodos, 1829 / 1832 y 1835 / 1852, el país recién se estaba armando, los ingleses nos quisieron invadir en 1806 y en 1807 y no pudieron, en 1816 habiamos logrado la Independencia de España, entre 1825 y 1828 peleamos con los portugueses que querian entrar por Brasil, resistimos los bloqueos franceses al puerto de Bs. As.  de 1838 y 1840 y  en 1845 en “La Vuelta de Obligado” paramos a una flota anglofrancesa que pretendía la libre navegación por el Paraná.  Nos encaminabamos para armar un gran país, pero nos estabamos matando entre nosotros, porque teniamos terribles diferencias internas, de cómo hacerlo. Los Unitarios de Rivadavia, Lavalle y el Gral. Paz y los Federales de Rosas, Dorrego y Facundo Quiroga no tenian la misma idea de Argentina y se estaban matando entre ellos, era un pais sanguinario, Rosas habia creado “La Mazorca” la primer organizacion parapolicial de la Argentina que utilizaba el terror como instrumento de gobierno.
 Mientras tanto allá por 1845 en el barrio de “Barracas” sobre “La Calle Larga” (hoy “Montes de Oca”) a metros del santuario de “Santa Lucía” estaba la “Pulperia La Paloma” atendida por una hermosa rubia de ojos celestes, que hacia suspirar a todos los jovenes de la zona, que no dejaban de frecuentar el lugar para conocerla. La muchacha era conocida como “La rubia del  saladero” o simplemente como “La Pulpera de Santa Lucia”.
 La historia cuenta que por 1835 un unitario de apellido Bustos, se vió, al ser perseguido por la “Mazorca”, obligado a huir hacia la Banda Oriental. El hombre viudo, por entonces, confió a su pequeña hija, Ramona Bustos al cuidado de su cocinera negra Flora Valderrama, con plata que le dejó Bustos, Flora abrió una pulperia en Barracas cerca del santuario de Santa Lucía. Poco tiempo después, los bienes de Bustos, fueron confiscados por los federales de Rosas y Flora, por temor a persecuciones, cambió el nombre de la pequeña por el de Dionisia Valderrama. Con el tiempo, la niña se convirtió en una atractiva adolescente de cabellos rubios y ojos celestes que atendía aquella pulpería de Barracas. En el año 1849 cayó a la pulpería un soldado unitario de Lavalle, apellidado Miranda, buen payador y buen mozo, quien enamoró a la joven y bella pulpera. En agosto de aquel año, se inició una espantosa masacre de unitarios por parte de los federales y Miranda huyó, no sin antes llevarse a aquella bella rubia de ojos celestes, dicen que se fueron hacia “La Banda Oriental” a reunirse con el padre de la chica.
 Existen varias  historias diferentes sobre aquella rubia de la pulpería de Barracas,  pero esta es la más interesante, porque es la que le contó, a principio del siglo XX la parda Camila Lopez Camelo al poeta Hector Pedro Blomberg (1889- 1955) quien escribió en 1928 los primeros versos sobre esta historia y luego en el año 1929 con música del guitarrista negro Enrique Maciel ( 1897-1962)  escribieron el legendario vals (que el tango adoptó para siempre) que lleva por título “La Pulpera de Santa Lucia”. Este vals fué estrenado por Ignacio Corsini a principio de abril de 1929 en LS2 Radio Prieto y grabado por 1º vez el 22 de abril de ese año por el mismo Corsini.
Los unitarios y federales no sólo se peleaban por ideales políticos sino que según Blomberg también se disputaban el amor de la pulpera de Santa Lucía, como puede leerse en algunas estrofas del vals:” Le cantó el payador mazorquero / con un dulce gemir de vihuelas / en la reja que olía a jazmines / en el patio que olía a diamelas.” “La llevó un payador de Lavalle / cuando el año `40 moría / ya no alumbran sus ojos celestes / la parroquia de Santa Lucía.” Nunca se pudo probar si “La pulpera de Santa Lucía” existió realmente, lo que si estoy seguro es que esta rubia de ojos celestes que “… cantaba como una calandria” esta en el cielo junto a  las legendarias mujeres del tango, está junto a Mireya “…la que se formaban ruedas `pa verla bailar”, está junto a Malena “… la que tenía los ojos oscuros como el olvido”, está junto a Milonguita “…la pebeta más linda de Chiclana”, está junto a Gricel “…la que no debí pensar jamás en lograr su corazón” y está junto a María “…la más mía la lejana”.        

“MALDITA VUELTA DE OLAVARRIA” DE 1963 (Te llevastes a “Juancito”)


Dedicado a: Mi querido Jorge Torriani (“Mundo”), asiduo lector de la columna, que me conoce desde el año 1975, cuando yo,  siendo un chico aún, en las vacaciones del colegio primario armaba ruedas de bicicleta, y a su staff de facinerosos: Hector Millán (Milanesa) y Nicolas Moño (Nico).
Y a: Mis amigos Oscar Gonzalez (Gonzalito) y Jorge Tapia ( Que me llenaron de anécdotas sobre legendarias carreras de TC y sobre los hermanos Gálvez) y a mi querido “Profesor Muñoz” que hace tanto tiempo que no veo.

 La década que comenzó en 1980 fue muy importante para mi vida, terminé el colegio secundario, realicé el servicio militar obligatorio y comencé a trabajar en una importante fabrica de papel, ahí conocí a un entrañable compañero de trabajo, mas grande que yo, que se llama Hugo Muñoz, con el me encariñe mucho. Hugo era tan inteligente que lo habían apodado “El Profesor Muñoz” o simplemente “El Profe”. Se ve que yo le caía bien, porque él me ayudaba mucho en mi vida laboral y personal, para esa época yo estaba haciendo mis primeras armas en el arte de conducir vehículos y “El Profe” también me decía los errores que nunca debía cometer cuando manejaba un automóvil.
 Habitualmente Hugo y yo viajabamos en un “Dodge” 1500 verde, propiedad de otro compañero de trabajo, que hacia mucho que manejaba, pero lo hacia muy mal.  Este muchacho, cometía el terrible error de sacar el cambio en las curvas y doblar en punto muerto, luego colocar el cambio correspondiente y seguir, un día este muchacho realizó esta maniobra y “El Profe” me miró y me dijo: “Nunca, pero nunca cometas este terrible error de manejo, de sacar el cambio en una curva, porque por este motivo en la Vuelta de Olavarría de 1963 se mató Juancito Gálvez” y enseguida prosiguió: “ Pero ¡ojo! Juan, que era un excelente volante, no iba a cometer este error de principiante de doblar sin el cambio puesto, en una curva el cambio se le salió porque la caja le andaba fallando”.
 Los Gálvez eran varios hermanos varones todos porteños, nacidos en la ciudad de Bs. As. Pero hubo 2 que se destacaron por haber sido corredores de “Turismo Carretera” (T.C.) y que trabajaban como mecánicos en el taller del padre: Oscar Alfredo “El Aguilucho” que había nacido el 17 de agosto de 1913 y “Juancito” que había nacido el 14 de febrero de 1916. Juan Gálvez debutó en el año 1937, como acompañante de su hermano Oscar y como piloto el 13 de diciembre de 1941, saliendo 2º en las 1000 millas argentinas. Un día siendo muy joven Juan vio como un corredor moría quemado sin poder destrabar la puerta y sin poder sacarse el cinturón de seguridad, a partir de ahí, cometió el terrible error de correr con las puertas destrabadas y sin el cinturón colocado.
 A Juan Galvez el destino, le fue arrojando advertencias y el 1° de diciembre de 1960, en el Gran premio de Pergamino, vuelca de frente a 160 km/h, se daña una vertebra y la clavícula y se toma un año de descanso obligatorio, para reaparecer el 6 de diciembre de 1961.
 La vuelta de Olavarría de 1963 era la 10º edición de la prueba y Juan la había corrido en 4 oportunidades: abandonó el 7 de abril de 1950, la ganó el 28 de febrero de 1954, abandonó el 2 de marzo de 1958 y salió 2º el 21 de febrero de 1960. Era una carrera difícil, se disputaba en un circuito mixto que tenía un total de 166 km. con 58 km. de pavimento y 108 km. de tierra, que los pilotos tenían que recorrer 4 veces hasta completar 645 km., era un circuito adverso para los Gálvez, era la tierra de los legendarios hermanos Dante y Torcuato Emiliozzi. Unos días antes Oscar le dijo:” No vayas Juan, es muy riesgoso, en Olavarría a mi me tiraron piedras……, Juancito, no vayas”. Pero Juan todo lo podía y allí se fué con Raúl Cottet de acompañante, y con su gloriosa cupé Ford V8 1939, 3600 cm. cubicos de cilindrada, 170 HP de potencia max. a 5000 rpm. y  con sus 190 km/h  de velocidad max. en rectas de asfalto, para Olavarría se Fue Juancito Gálvez  a tratar de mojarle la oreja a Dante Emiliozzi que venía de ganar las 3 últimas carreras de T.C. y buscaba su 4º triunfo al hilo.
 Que el 2016 sea el mejor año de sus vidas.   “Juancito” Gálvez era de un manejo fino, pulido y exacto, nunca maltrataba al auto (que el mismo armaba), ni perdía tiempo trabándolo en las curvas y sostenía que: “Correr autos significa andar lo suficientemente despacio, como para llegar antes que los demás”.
Tras una noche lluviosa de sábado, Olavarria, amaneció, aquel domingo 3 de marzo de 1963 soleado y ventoso, el camino de tierra, quedo convertido en un terreno blando y barroso, era un circuito complicado (como a Juan le gustaba) nadie como él manejaba en esas condiciones. Juan Gálvez había revisado hasta el último detalle de su cupe “Ford”. Se sentía invencible. Una caravana lo seguía a donde fuera, Juan fue un corredor, como tantos, que domo, los más difíciles y bravos caminos de un pais todavia desierto, muchas veces en medio del circuito lo acompañaba la nada misma. Las carreras de T.C. delineaban caminos que luego Vialidad Nacional asfaltaba.
  Algunos creían que la carrera se suspendia, pero la carrera se realizó con 26 participantes, 1º largaba Dante Emiliozzi, 2º Juan Gálvez, detrás leyendas del T. C. Marcos Ciani, Armando J. Rios, Juan C. Navone, Carlos Menditeguy, Rodolfo de Alzaga, Santiago Luján Saigós y Angel Meunier entre otros.
 La “Vuelta de Olavarría”era la 1º competencia de la temporada 1963, la carrera se largó y la ruta comenzó a secarse y a acelerarse,  Juan empezaba a dejar corredores atrás y a descontar terreno, él ponía todo y lejos de aflojar aumentaba el ritmo de la carrera.
 Comenzó la 3º vuelta, Juan Gálvez ganaba la carrera, iba 1º en promedio por etapa, pero la 1º posición era de Dante Emiliozzi quien iba acompañado por su hermano Torcuato, cuando Juan lo divisó, se obsesionó y comenzó a perseguirlo, “Juancito” iba por todo, pero la caja de velocidades le andaba fallando. Su gloriosa cupé Ford V8 1939 entró a 180 km/h en una curva y contracurva conocida como “La S de los chilenos” Juan trató de colocar un par de veces la 2º velocidad, pero algo pasó que no entró entonces optó por colocar de nuevo la 3º y el auto quedó muerto sin la potencia necesaria para salir de la curva, la 3º se le salió y el auto quedó fuera de control, esto más el barro que había, hizo que el auto con las ruedas dobladas se desplazara para adelante hacia el lado opuesto, Juan enderezó el volante para que el auto saltara la zanja pero se le clavó la rueda delantera izquierda y la cupé dio 5 o 6 vueltas, en la 1º de ellas se elevó 5 mts. y Juan Gálvez (sin cinturon de seguridad y con la puerta destrabada) salió despedido. El avión de Luis Elias Sojit quien transmitia la carrera para radio Libertad bajó y se lo llevó a él y a su acompañante Raúl Cottet. Pero “Juancito” Gálvez ya estaba muerto, Cottet sobrevivió al accidente y pudo contar los últimos momentos del ídolo.
 Así partía para siempre, con tan solo 47 años,  el más grande campeón de Turismo Carretera de la historia, salió campeón en 9 oportunidades: 1949 / `50 / `51 / `52 / `55 / `56 / `57 / `58 y 1960, también logró 4 subcampeonatos: 1941, 2º de Juan Manuel Fangio, 1953 y 1954, 2º de su hermano Oscar y 1959, 2º de Rodolfo de Alzaga.
 La “Vuelta de Olavarría” de 1963 fue ganada por Dante Emiliozzi, ese dia participaron de la carrera 2 jovenes pilotos que recién empezaban, uno era Carlos Alberto Pairetti que habia debutado el 25 de marzo de 1962 y el otro era Juan Manuel Bordeu que debutaba ese día, antes de arrancar Juan se bajo, los abrazo y les dijo: “……guarda pibes, que el barro es traicionero” pero el diablo metió la cola y el barro lo traicionó a él.
 Antes de la curva fatal, Juan paró para  firmar algunos autógrafos a varias admiradoras que lo esperaban junto a un alambrado,
cuando regresa a la ruta salta una zanja, ese momento quedo plasmado en una fotografía que le sacó Ricardo Alfieri (aquel fotógrafo de la revista “El Gráfico”) fue su última foto con vida, subió al auto y a los pocos km. se mató. Alfieri la tituló “Salto hacia la muerte”
Las rutas del país nunca mas sabrán de sus hazañas, el legendario “Juancito” Gálvez saltó de Olavarría hasta la eternidad sin antes pasar, para quedarse para siempre, en el corazón de este pueblo que lo admiró, lo siguió a todos lados y nunca lo olvidó, como lo demuestra esta humilde nota.